Los domingos, es muy común ir a la playa más cercana para relajarse antes del inicio de la siguiente semana laboral. Nuestra familia tiene algunos restaurantes/playas favoritos.
En 2016, decidimos ir a un lugar llamado Neptuno’s, al que no habíamos ido desde que mi hija era bebé. Era perfecto: tenía una pequeña playa junto al restaurante. Las escaleras bajaban directamente a la arena, donde mi hija solía jugar. Llegamos… y fue impactante: ya no había playa. ¡Las escaleras estaban dentro del agua!
En nuestro trabajo hemos visto que muchas personas oyen, pero eligen no escuchar, algo muy similar a la reacción de gran parte de la población frente al cambio climático. Cuando las personas comienzan a experimentar las consecuencias por sí mismas, entonces empiezan a prestar atención. Ese día, al regresar del restaurante, comencé a investigar por mi cuenta. Descubrí que la República Dominicana, como parte de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (SIDS), es particularmente vulnerable al aumento del nivel del mar producto del calentamiento global, así como a la creciente frecuencia e intensidad de eventos climáticos extremos, según investigaciones de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
En un artículo, Bill Gates señala: “Aunque el cambio climático tendrá consecuencias graves —especialmente para las personas en países más pobres— no llevará a la desaparición de la humanidad. Las personas podrán vivir y prosperar en la mayoría de los lugares de la Tierra en el futuro previsible.” Y esa es la realidad: el ser humano se adapta.
En los años siguientes, el restaurante Neptuno’s reconstruyó su terraza superior y añadió nuevas escaleras que permiten acceder directamente al mar. Tras el huracán Sandy en 2012, muchas casas en Long Island, Nueva York, fueron reconstruidas elevando sus primeros niveles para prevenir futuras inundaciones. Se adaptaron y lograron mantener economías fuertes y negocios exitosos. Lamentablemente, las personas en países menos desarrollados, islas pequeñas o economías con recursos limitados muchas veces se ven obligadas a abandonar sus hogares.
La industria legal puede aprender mucho de estas estrategias de sostenibilidad y resiliencia. Primero, es importante distinguir entre sostenibilidad y otros tipos de estrategias empresariales:
- Cuando una iniciativa aumenta la rentabilidad, reduce riesgos y mejora la reputación, es sostenibilidad.
- Cuando solo impacta los costos operativos y mejora la reputación, es responsabilidad social corporativa.
- Y cuando simplemente contribuye sin afectar riesgos ni reputación, es filantropía.
Desde 2016, he trabajado de cerca con la alta dirección de nuestra firma para promover la sostenibilidad en la profesión legal. En 2017, realicé una investigación presentada en la conferencia LACCEI, en la que analicé cómo los marcos regulatorios, la toma de decisiones institucionales y las consideraciones ambientales y económicas a largo plazo pueden impulsar prácticas más sostenibles.
Hemos publicado artículos en el blog de Russin, Vecchi & Heredia Bonetti (RVHB) y organizado coloquios legales enfocados en el rol de los abogados frente a los riesgos y oportunidades ESG (ambientales, sociales y de gobernanza). En RVHB, el desarrollo sostenible no es solo una política; es parte de nuestra forma de hacer negocios. Estamos comprometidos con la gestión ambiental responsable, la gobernanza ética y la generación de un impacto positivo en la comunidad.
La sostenibilidad como estrategia de negocio en una firma legal ocurre cuando la innovación y las prácticas sostenibles generan nuevos clientes, fortalecen la retención y mejoran la eficiencia operativa. Por ejemplo, desarrollar áreas de práctica relacionadas con sostenibilidad, mejorar el uso de la tecnología o alinear las operaciones con las expectativas de los clientes son elementos clave.
Nuestras estructuras de gobernanza reflejan un fuerte compromiso con las personas, el planeta y la prosperidad sostenible, caracterizado por la innovación continua y la capacidad de identificar riesgos y oportunidades.
Los principios éticos que guían nuestra práctica desde 1969 refuerzan nuestro compromiso con la excelencia e integridad. Hemos integrado la sostenibilidad en nuestras áreas legales para apoyar a nuestros clientes en sus esfuerzos sostenibles, brindando asesoría en gobierno corporativo, cumplimiento regulatorio, energías renovables, desarrollo inmobiliario y alianzas público-privadas que generan valor a largo plazo.
Estos principios también sustentan las estrategias legales que diseñamos, ayudando a nuestros clientes a anticipar cambios regulatorios, mejorar la transparencia y fortalecer su resiliencia empresarial.
Las nuevas generaciones prefieren trabajar en empresas comprometidas con el medio ambiente y con un mejor futuro. Contamos con un equipo multigeneracional, donde la generación Z muestra un fuerte compromiso con la sostenibilidad. Valoramos la diversidad y trabajamos como un solo equipo.
En RVHB promovemos el desarrollo profesional y cultural continuo, fomentando la diversidad de perspectivas y la integridad en cada proyecto. Ofrecemos programas de educación continua que fortalecen el crecimiento integral de nuestros profesionales. Este compromiso también se extiende a nuestros clientes, apoyándolos en la construcción de culturas organizacionales sólidas, cumplimiento y bienestar laboral.
Aunque el impacto ambiental de nuestra práctica es relativamente bajo en comparación con otras industrias, llevamos más de una década implementando buenas prácticas que reflejan nuestro compromiso con el planeta:
- Gestión de residuos sólidos y programas de concienciación ambiental junto a CEDAF, promoviendo la cultura de las 3R (reducir, reutilizar, reciclar).
- Iniciativas de concienciación sobre energía limpia en la flota vehicular.
- Participación en jornadas de limpieza de playas y reforestación.
- Medidas de eficiencia operativa como digitalización, control de iluminación, regulación de temperatura y reducción de viajes.
Es importante destacar que somos una firma relativamente pequeña en la República Dominicana. Sin embargo, cada vez más firmas legales integran la sostenibilidad en sus estrategias como señal de visión a futuro, atrayendo talento y fortaleciendo la confianza de los clientes.
Para reflexionar sobre sus propias prácticas de sostenibilidad, invito a los líderes de firmas legales a hacerse dos preguntas:
- ¿Existe conciencia de que el cambio climático genera riesgos?
- ¿Se han desarrollado e incorporado medidas de adaptación en la planificación estratégica?
Si la respuesta es sí, los felicito por contribuir al bienestar del planeta. Si es no, es momento de actuar en beneficio de sus clientes, su firma y el entorno que compartimos.




